La radiofrecuencia trabaja con calor para estimular el colágeno. Es un tratamiento sencillo y sin tiempo de recuperación, pero lo que haces en casa influye mucho en cómo responde la piel. Estos son los consejos que damos en Only You a las clientas que empiezan su protocolo, en cara o en cuerpo.

Los días antes: hidratación por dentro y por fuera

Una piel bien hidratada conduce mejor el calor y responde mejor al tratamiento. Bebe agua con normalidad durante la semana y usa tu crema hidratante cada día. En otoño e invierno la calefacción reseca mucho la piel, así que este punto es todavía más importante.

Evita exfoliar e irritar la piel 48 horas antes

No hagas exfoliaciones fuertes, peelings caseros ni depilación con cera en la zona los dos días anteriores. Si la piel llega sensible o con pequeñas irritaciones, el calor se nota más y hay que bajar la intensidad.

Sin quemaduras de sol ni autobronceador

Si tienes la piel quemada o irritada por el sol, es mejor esperar a que se recupere. Y aunque estemos en invierno, protector solar en la cara cada mañana: protege el colágeno que estás trabajando.

El día de la sesión

Ven con la piel limpia, sin maquillaje en la cara si puedes, y sin cremas corporales en la zona a tratar. Quítate anillos, pendientes o pulseras que estén cerca de la zona. Si llevas marcapasos, implantes metálicos o estás embarazada, avísanos antes de reservar.

Después de cada sesión

Es normal que la piel quede algo rosada y caliente durante un rato. Ese día evita la sauna, los baños muy calientes y el ejercicio intenso. Sigue hidratando y bebiendo agua: el colágeno nuevo se forma en las semanas siguientes, no en la camilla.

La clave: constancia

Una sesión suelta deja la piel más tersa ese día, pero el cambio real llega con varias sesiones seguidas, habitualmente semanales o quincenales. Si quieres saber qué resultados esperar, lo explicamos en radiofrecuencia facial: qué es y cuándo se notan los resultados.