Es una de las dudas que más nos preguntan en cabina: ¿lifting o extensiones? No hay una opción mejor en general — depende de tus pestañas de partida y de cuánto tiempo quieras dedicarle al mantenimiento.

Qué es el lifting de pestañas

El lifting curva y fija tus propias pestañas desde la raíz, y se completa con un tinte para oscurecerlas. El efecto es muy natural — como si te hubieras rizado las pestañas y puesto una capa de máscara, pero sin tener que hacerlo cada mañana. La sesión dura unos 60 minutos, cuesta 28 € y aguanta bien el agua: es la opción perfecta antes de un viaje o unas vacaciones en la piscina o la playa. El resultado dura entre 6 y 8 semanas y apenas requiere mantenimiento.

Qué son las extensiones de pestañas

Las extensiones añaden pestaña sintética, pelo a pelo o en técnica híbrida, sobre tus propias pestañas. La sesión es más larga (90-120 minutos, desde 45 €) y el resultado es mucho más denso y dramático — ideal si tus pestañas son cortas o escasas y quieres más volumen. A cambio, necesitan relleno cada 2-3 semanas a medida que tus pestañas naturales se van renovando.

Cuál elegir según tu rutina

Si tienes pestañas medianas o largas y quieres un efecto natural con el mínimo mantenimiento, el lifting es tu opción. Si tus pestañas son cortas o finas y quieres densidad de verdad, o te maquillas poco y quieres «mirada hecha» cada día, las extensiones te van a dar más satisfacción — asumiendo que puedas venir a los rellenos cada pocas semanas.